FORMACIÓN DELTA

¿Sabias que?...             

 

Las aves migratorias por algunas razones que se conocen y otras no, hacen viajes muy, muy largos, de continente a continente y otros no tan largos pero igual de sorprendentes por su grado de dificultad.

 

Estos viajes tienen algunas particularidades que son difíciles de entender como:

Las aves saben en qué tiempo deben preparase para emprender el viaje, quienes deben ir, cuantas, y en qué momento partir.

 

Y aquí empieza algo maravilloso:

 

Por ejemplo, los patos canadienses viajan desde Canadá hasta América Central y no se ponen a preguntar – ¿quien de ustedes conoce el camino?  Porque TODOS LO SABEN,

Y no preguntan - ¿Quién podrá hacer el viaje? Porque TODOS PUEDEN.

 

¿Porque ellos saben todo eso?

 

En primer lugar porque ELLOS SIGUEN A SU NATURALEZA, la cual les indica que emigren, en segundo lugar,  porque esa misma naturaleza los ha equipado de facultades para viajar grandes distancias; por ejemplo en la cabeza, por así decirlo, cuentan  con tres brújulas: UNA PARA GUIARSE CON EL SOL, OTRA PARA GUIARSE CON LAS ESTRELLAS Y LA TERCERA SE GUIA CON EL CENTRO MAGNETICO DE LA TIERRA, y así, emprenden su viaje.

 

Ya en el aire ocurre nuevamente algo hermoso, el TRABAJO DE EQUIPO; hacen una formación tipo delta, esto es como una V con el vértice en el frente, de modo que un pato va en la punta de la formación, y no porque sea el líder o el jefe, sino porque esa es la forma de VOLAR EN GRUPO.  Los patos aprovechan corrientes de aíre caliente y de esta manera recorren grandes distancias sin parar y cuando el que va al frente se siente fatigado, cambia su lugar por otro de la formación y así repone energía, de esa forma cualquier pato que se siente mal lo colocan los otros en un lugar donde no tenga que hacer mucho esfuerzo, lo importante es que EL VIAJE NO SE DETENGA PARA NADIE.

                                                                                                                                       Durante el trayecto encuentran muchas cosas en contra de su objetivo: tormentas, cambios de clima, enfermedades, sed, hambre, pero ellos no ven sino su objetivo, QUE ES LLEGAR.  ¿Y saben porque lo vencen?, porque ellos, los patos saben que esos obstáculos están ahí y ESTAN PREPARADOS PARA VENCERLOS.

 

Y así mientras un pato sea capaz de mover sus alas tendrá el apoyo, la ayuda y el aliento de todos sus COMPAÑEROS DE VIAJE para llegar a su meta, así CUMPLIR CON SU NATURALEZA.

 

FORMACIÓN CÍRCULO

¿Sabias que?...

 

Algunos seres humanos, por razones que se conocen y otras no, hacen viajes muy, muy largos buscando algo que a veces no saben qué, y lo buscan en objetos materiales, afectos personales, logros intelectuales,  etc. Y no lo encuentran.

 

Y un día SU NATURALEZA les dice que tienen que hacer un viaje hacia lo que buscan y así, con esta convicción de buscar, encuentran a sus compañeros de viaje en un CENTRO DE CURACION DE ACTITUDES, y estando juntos, no preguntan: -¿alguno de ustedes saben cómo se llega a donde yo quiero ir?, no, porque en ese lugar TODOS SABEN LLEGAR.

 

Algunos que llegan han tenido que hacer recorridos dolorosos para llegar a este centro  donde se encuentran otros seres que los entienden y los quieren acompañar en ese gran VIAJE DE TRASCENDENCIA HACIA SU PAZ INTERIOR, y así empieza esa gran travesía y hacen su formación de vuelo.

 

Los seres humanos hacen su formación en círculo, generando y transmitiendo una energía que la Naturaleza Divina les otorga y así viajan con llamémosle tres brújulas que esa naturaleza les dio:

 

UNA ES EL AMOR, LA SEGUNDA EL SERVICIO Y LA TERCERA LA ESPIRITUALIDAD.

 

Ya en formación  y con esos tres orientadores, una persona dirige la formación del vuelo: -el círculo-, no porque sea el jefe o el líder, sino porque en ese momento a esa persona le toca estar ahí; y ella lo sabe.  Y así en formación, ese grupo viaja y sabe que va a encontrar obstáculos qué vencer, problemas qué resolver, que va hacer grandes esfuerzos, pero también sabe que mientras se mantenga en la formación mantiene su vuelo hacia donde quiere llegar.

 

Y cuando alguno de los viajeros (del círculo) se fatiga por los obstáculos, el esfuerzo ó las tormentas, lo colocan en el lugar más cómodo  de la formación y lo escuchan con calidez y respeto, y así más ligero vuelve a tomar el ritmo de vuelo con su grupo.

 

Durante el viaje van encontrando entre uno y otro los elementos que le son útiles; herramientas como EL PERDÓN, el  NO JUICIO  y la COMPRENSIÓN  que les ayudan para no perder de vista su objetivo.

 

Comprenden que manteniendo la formación de vuelo ayudan a otros a volar más alto, saben que lo único que no pueden dejar de mover son las ALAS DE LA VOLUNTAD, no importa si es lenta o rápidamente, lo importante es no parar el vuelo: LLEGAREMOS TODOS JUNTOS… y lo sabes.       

 

PARA TÍ.

 

Alfredo Aguilar Arenas