¡DESPIERTA!

 

Para despertar podemos empezar por hacernos unas preguntas:

 

- ¿Cómo vivimos nuestra vida cotidiana?

- ¿Son nuestros pensamientos positivos, amables, esperanzadores, agradecidos?

- ¿O son negativos, pesimistas, enfocados en la preocupación, la desesperación, la carencia, la falta de esperanza, la pobreza?

- ¿Qué pensamos de nuestra propia vida y de la de los demás?

- ¿Qué pensamos sobre nuestro futuro?

- ¿Somos capaces de ver lo mejor en los demás, o les encontramos el lado flaco o débil?

- ¿Eres fatalista en relación a lo que pudiera ocurrirle a la Tierra?

 

Hay que tener todo esto presente y muy consciente, ya que tanto tus pensamientos como tus sentimientos aplican al Todo.

 

La Humanidad ha sido gobernada por una falsa percepción y una frecuencia de miedo. El miedo ha sido el factor de distracción impuesto a veces por religiones; y las culturas y los gobiernos para alejarnos de la Frecuencia de PAZ, de AMOR y del CONCEPTO DE UNIDAD. En donde TODOS SOMOS UNO y no existe La separación.

 

El espacio para trabajar es TU VIDA COTIDIANA.

 

Por lo tanto, desde hoy vuélvete consciente de la cualidad y la calidad de tus pensamientos, palabras, intenciones y emociones y practica la verdadera COMPASIÓN.

 

Enfócate en mejorar la calidad y cualidad de tus pensamientos, palabras, intenciones, emociones y estarás viviendo en compasión, en amor incondicional y en paz, contribuyendo a que se manifieste como realidad palpable para todos.

 

Qué hacer:

 

-  Empieza a entrenarte. Vuélvete un observador de ti mismo, un  detective que se dé cuenta de lo que pasa en tu mente y corazón.

 

-  Aprovecha la oportunidad de cambiar muchas cosas en tu vida, en tu cuerpo y por lo tanto en la humanidad y en el Planeta.

 

-  Haz una lista y enfócate en lo positivo del cambio que requieres.

 

-  Es una oportunidad para pensar en lo hermosa que es la Tierra, la maravilla de estar vivos pudiendo experimentar con el corazón la oportunidad de amar.

 

-  Pensar en lo extraordinario de tener familia, de tener quien te ame y a quien amar.

 

-  Dejar de juzgar, practicara y aceptar, en vez de cuestionar, verlo todo envuelto en la belleza y perfección que viene de la Voluntad Divina.

 

-  Recordar que no se mueve ni la hoja de un árbol sin Su Voluntad.

 

-  Saber que es la oportunidad para dejar de preocuparse y ocuparse con algo tan simple y a la vez tan complejo: pensar en amor y en paz. La oportunidad de valorar las bendiciones que nos rodean.

 

-  Busca tu pensamiento “puente”, ese que se relaciona con un momento feliz de tu vida y llámalo cuando notes pensamientos de miedo.

 

-  Recuerda que es una oportunidad de vivenciar intencionalmente la compasión; la oportunidad de orar, meditar, cantar, danzar, pintar, sanar y sanarnos.

 

-  Bajo la afirmación que SOMOS UNO vamos a unirnos en este momento del espacio y del tiempo.

 

                                                                            MARUJA CÁNDANO.