La Esperanza Empieza en la Oscuridad.

Relato de Curación de Marilú Treviño, Facilitadora de CECURA (Centro de Curación de Actitudes, A. C.) en México, D. F.

 

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Foto de Marilú y su esposo Víctor Treviño

 

La noticia de tener una enfermedad terminal es impactante. Cáncer en la mente de todos es equivalente a no tener salvación. Muchos descartan a la persona afectada al saberlo. Es dramático para el enfermo y para toda su familia inmediata. Sin advertencia, la vida cambia en ese momento con el diagnostico, poniendo a la persona en donde solo ella lo puede afrontar.

Marilú, no gasto energías en lamentarse o negarlo, aceptó la amenaza y así aceleró la acción. Se documentó, aprendió lo que quería decir “Linfoma Indolente Non-Hogkins de Células del Manto”, un tipo raro de linfoma. Se enteró de cómo se trataba y se informó con otros con el mismo padecimiento, primordialmente con Carmina, su hermana, sobreviviente de lo mismo, quien ha sido guía y de gran ayuda, sufriendo los tratamientos que eran rudimentarios hace 7 años, cuando su trasplante fue el primero que se hizo en Nutrición con un protocolo de Houston.

La esperanza surgía cuando se reconocía que había opciones verdaderas y que se tenían alternativas autenticas. La esperanza afloraba cuando se presumía que lo que se iba hacer haría la diferencia, que las acciones podrían lograr un futuro diferente al presente. Abrigar esperanza era adquirir la creencia en la propia habilidad de tener algún cierto control sobre las circunstancias. Era no estar enteramente a merced de las fuerzas externas. Los placebos muchas veces tienen el mismo efecto. Y Marilú contaba con la fortuna de tener tres hermanos 100% compatibles con ella, eligieron a Tere por ser mujer y la más joven ¡Lo ideal para un trasplante de médula! Que abría una gran puerta a la esperanza….

Fue un tesoro cuidar el no caer en situaciones que aumentaran los miedos. Cuando surgían se razonaban, fue difícil a veces porque aparecen por todos lados, sobre todo en las noches y ya no se puede descansar. No se dio lugar a creencias y por ende a consejos no probados científicamente y no se hizo caso a algunas personas quienes estaban dominadas por sus temores.

La familia se aplico a encontrar los centros científicos avanzados en donde se investigaba la enfermedad y se averiguaron los centros de curación del mal, de mayor experiencia en el tratamiento con éxito. No se sujetó la curación a la única experiencia de un solo médico. Se buscó la entidad donde estuvieran organizados a actuar con base de un equipo de Oncólogos, Hematólogos, Enfermeras y Técnicos especializados, dedicados a esa particular afectación. Gracias a la experiencia de Andrés con las instituciones de enseñanza médica de la Universidad de Harvard, se facilitó muchísimo el camino.

Se escogió al Dana-Farber Cancer Institute afiliado a Harvard Medical School, localizado en el mismo campus de Longwood en Boston y se estableció una relación personal positiva con el equipo médico a cargo. Al pasar el tiempo nos fuimos percatando que dentro de Boston todas las instituciones médicas y sobre todo las afiliadas a Harvard, están interconectadas electrónicamente. Esto facilita enormemente cualquier tratamiento y ayuda extraordinariamente a los médicos a tomar las decisiones correctas, ya que siempre tienen a la mano en donde estén, todo el historial médico del paciente.

Marilú designó a Víctor E, su esposo, a ser su Cuidador para que además de representarla, decidiera por ella cuando ella no pudiera. Víctor E, se entregó de entero al cuidado de Marilú e hizo equipo con el cuerpo médico. También mantuvo informados a parientes y amigos del desarrollo de los tratamientos y de la enfermedad por medio de un Blog destinado para ese efecto, por correo electrónico, por Facebook, por teléfono y claro por las tradicionales cartas por correo. Hubo dos ocasiones que Víctor E, estuvo fuera de acción, la primera cuando le extrajeron dos carcinomas de la vejiga y la segunda al sacarle la vesícula, ambas intervenciones de emergencia, se recupero rápido las dos veces y continuó con la tarea.

El Dana-Farber Cancer Institute (DFCI) entregó manuales e instructivos de que hacer durante los tratamientos, como prepararse para el trasplante, etc. Estos fueron estudiados por Marilú, Víctor E, y otros miembros de la familia inmediata. Algunos instructivos contenían más de 250 hojas y trataban diversos temas, como:

¿Qué es el trasplante de médula?

El equipo médico y administrativo a cargo

Manera de recolección de las células madre

Preparación para la hospitalización

La estancia en el hospital durante el trasplante

Ir a casa después del trasplante. Dietas e Higiene

Apoyos

Contacto con otras personas y grupos

Conducta general

Ahora se puede presumir que se cumplió con disciplina, también con los nuevos cuidados requeridos por los tratamientos acatándose con exactitud las instrucciones médicas que se giraban en cada visita, donde cada vez se les instruía que hacer de acuerdo a los resultados de los exámenes médicos del momento. Por ejemplo, era complejo el manejo de las medicinas que tenía que tomar Marilú, quince diferentes medicamentos diarios, con diferentes dosis cada vez y generalmente cambiando su orden también. El cuidado era delicado por carecer Marilú de defensas después de los tratamientos, su sistema inmunológico fue anulado para dar lugar al trasplante.

Uno de los aspectos importantes a cuidar, era el no caer en un rechazo, lo llamado “Injerto vs Huésped”, que es uno de los efectos más temidos por los doctores, inclusive durante la primera entrevista con el Dr. Robert J. Soiffer, Marilú le pregunto “si podría morirse durante el trasplante” y la respuesta fue un rotundo Sí…. También se evitaron otras posibles infecciones y recaídas gracias a la disciplina y cuidados observados. La nutrición y la higiene se convirtieron en algo muy importante para Marilú en este periodo. Una de las peores partes del cáncer es la pérdida de control, el sentimiento que no tienes recursos cuando tu cuerpo te traiciona.

A pesar de todo Marilú siempre se esmeró en no dar la apariencia de enferma, sobre todo enfrente de sus nietos. Mantuvo su meta, de recuperar la salud, a pesar de ciertas situaciones que descarrilaban de momento su esfuerzo. Conservó sus esperanzas y su fe y eran estas, las que inspiraban su valentía para vencer sus temores, y solidificaban su rehabilitación durante los muy arduos tratamientos. Así se armaba de ánimo para:

Pasar calmadamente por tres quimioterapias y sus consecuencias.

Resistir gallardamente 18 radioterapias y sus efectos secundarios.

Sobrepasar más de 100 tomas de muestra de sangre y de signos vitales durante este año y otros exámenes médicos que se consideraron importantes en su momento.

Intervenciones para quitar un principio de melanoma y otros carcinomas de piel menores.

Aceptar con alegría el trasplante de las células madre, donadas por Tere su hermana compatible.

Esperar pacientemente los resultados.

La razón principal de su recuperación ha sido su manera de responder con amor al cariño intensivo que la rodea. Sin este elemento nada podría haber empezado; este amor la condujo a encontrar el rumbo para llegar a un final mejor, le ayudaba a encontrar la convicción para salvar los obstáculos que de otra manera no se vencerían y era lo que la impulsaba hacia adelante a ese lugar donde se encuentra la salud….

Sus hijos y todos sus nietos la rodearon durante este tiempo. Por supuesto que el ejemplo de la curación y salvación de Andy era un gran estímulo en paralelo con la curación de Carmina. El apoyo recibido por muchos amigos y parientes fue un acicate muy efectivo, escribían y hablaban por teléfono constantemente para enterarse del progreso de las cosas. Algunos inclusive se tomaron el tiempo para visitarnos en Boston.

Verónica se organizó y con el apoyo de Juan pasó un año sabático en Boston de Agosto del 2008 a Julio del 2009, sus hijos Isabel, Juan Pablo, Daniel y Carolina acudieron a las magnificas escuelas públicas de Sudbury, Massachusetts, rentaron una casa apropiada para ellos cerca de las escuelas y una camioneta usada que cumplió excelentemente con su cometido. Tenían todo lo necesario y descubrieron el secreto de la alta calidad de los servicios públicos en Nueva Inglaterra, que es que cada Municipio depende de sí mismo; dando mejores servicios atraen a más gente y a más demanda sube de valor las propiedades que incrementan naturalmente los prediales del Municipio, por eso sus escuelas públicas son de categoría mundial.

Andrés y Paulina encontraron y contrataron lo que concebían sería necesario para la estadía de Marilú y Víctor E, como el departamento, los muebles, el auto y todo lo demás, pero de vital importancia la cobertura del seguro de gastos médicos más apropiado y la asignación del mejor equipo médico en el DFCI. Andy y Sofía de un momento a otro también se vieron rodeados de parientes y lo extraordinario fue el nacimiento de la preciosa Tania Treviño D’Argence durante este tiempo. Andrés y Paulina guiaron a los que llegaron de México y por eso rápidamente se pudo entender el nuevo entorno al que se sometieron y eso fue muy importante.

Víctor A y Natalia dejaron a un lado sus ocupaciones para estar presentes durante las etapas más importantes del tratamiento, como lo fue durante el trasplante. Fueron de estupenda ayuda y apoyo, en una de esas ocasiones, por suerte, Víctor A estaba presente cuando fue necesario internar a Víctor E, cuando lo operaron de la vesícula. Las cosas hubieran sido muy complicadas sin Víctor A, ya que por ejemplo, Marilú con sus defensas bajas, no podía estar en un hospital donde estaría más propensa a infecciones y los demás no se encontraban cerca durante la emergencia. Víctor A, se hizo cargo de todo en México y vio por todos los detalles grandes y chicos durante 14 meses.

Marilú, dejo su tratamiento en manos de Dios y se ayudó de su conocimiento profundo de los 12 principios de Curación de Actitudes, donde Marilú ha sido Coordinadora de Grupo por veinte años. Este año ha sido un tiempo de constante aventura, casi todo dentro de lo desconocido de la ciencia médica, dentro de un nuevo entorno y de relación personal intensa repleta de sentimientos que afloraron con todo su vigor y significado profundo.

Descubrimos que hay dos fuerzas opuestas que hacen se logre tener cierta seguridad y aunque parezca contradictorio es con esos dos atributos con certidumbre y con incertidumbre como se logra tener seguridad. Ambas juegan su muy importante papel en las decisiones.

Como paciente se entiende que cuando va en serio una enfermedad, lo que comunican los Doctores se graba al pie de la letra. Hoy en día te dan a escoger qué camino tomar explicándote los riesgos y las ventajas de cada trayecto y como no sabes nada al respecto, los dos atributos, la certeza y la incertidumbre juegan cada uno su rol ayudándote a encontrar lo mejor, aunque no son fáciles las decisiones, si es la mejor opción, dejándote en la posición de unirte al equipo médico y junto con ellos dar para adelante. Solo así podrás estar mejor. Cada paciente reacciona diferente tanto biológica como psicológicamente. Lo único constante con el cáncer es la inconstancia; la única certeza es un futuro de incertidumbre.

En otras palabras hay que vivir cada rato en su momento y no dejar que lo pasado estorbe, ni que el futuro opaque el instante. Y ahora, gozando el éxito de lo aquí descrito, Marilú y Víctor E, tienen otra oportunidad para encontrar una nueva manera de vivir, gozando ambos de plena salud y estando sus hijos y nietos en un estupendo momento.

Esta situación ha brindado la oportunidad de encontrar más valor en la familia y en los amigos y sobre todo de enfocarse en lo más importante dejando atrás lo que no lo es. Es la habilidad de poder gozar la vida sin importar lo que se te presente….

Domingo 13 de Septiembre del  2009

Marilú Treviño