Te amo...
...al aceptarte como eres
sin querer cambiarte.
...al regocijarme de que
seas plenamente tú.
...al ser capaz de ver en ti la luz de tu ser, y no la
pantalla de tu cuerpo deteriorado, o de tu conducta
destructiva.
...al buscar en ti
aciertos en vez de errores.
...al centrarme en lo que nos une y no en lo que nos
separa.
...al lograr verte como un todo perfecto, en vez
de concentrarme con uno de tus fragmentos, que
te duele o me lastima...
...al escucharte sin hacer juicios.
...al verte en el presente: nuevo(a) cada vez y sin las
etiquetas del pasado ni miedos por el futuro.
...al confiar plenamente en ti.
al perdonar o pedirte perdón.
...al lograr percibir que tu agresión es una forma de
pedir ayuda y responder con gentileza.
...al ponerte límites soltando mi necesidad de amor y
aceptación.
...al respetar tus límites, soltando mi necesidad de
poder y control.
...al abrirme a tu verdad en vez de
defenderme.
...al elegir paz y no conflicto en mi
relación contigo.
...al verte como mi maestro(a) y aprender de
ti.
...al abrirme para enseñarte quien soy.
...al darte y recibir de ti.
...al soltar mi miedo y unirme a ti.
...al conectarme con mi creatividad para amarte de la
manera en que tú te sientas amado.
Al hacer algo de esto te estoy amando y me estoy
haciendo a mí el
mejor regalo.
Maruja
Cándano