¿Hay alguna manera de encontrar
significado cuando la vida
parece no tener sentido?.
En
este episodio, Robert Brumet explora el propósito del paisaje árido de la
vida que a menudo experimentamos después de una pérdida, y la verdad que aún en los
momentos más obscuros guía e ilumina nuestro sendero.
DESPUÉS
DEL FINAL, EL VACÍO.
Por
Robert Brumet,
En
la etapa de los finales, estamos preocupados por lo que una vez fue, pero ya
no es. En tales momentos, podemos luchar con una multitud de sentimientos: miedo, enojo,
confusión, tal vez culpa o remordimiento y finalmente, dolor. Los finales son a menudo
tiempos tumultuosos, incluso a veces parecen terremotos. El Vacío en
contraste, es como un desierto: plano, árido sin nada que parezca sólido o definido.
A
Si
un final pudiera parecerse a un terremoto, entonces el Vacío podría parecerse a estar
perdido en el desierto o a la deriva en un mar sin fin. En el Vacío, el tiempo y el
espacio parecen perder su anterior realidad: El ser parece un fantasma, un espíritu de
una encarnación anterior. La vida se siente plana y vacía. Nada parece real. Cada
intento para salir de ésto, o para recobrar el control de uno mismo,
al final resulta inútil.
El
Vacío toca nuestro más profundo miedo de abandono, de muerte, de indefensión. De hecho,
la mayoría de nosotros haríamos cualquier cosa por evitar estos sentimientos, y sin
embargo, es la evasión de estos sentimientos lo que está atrás de muchos de nuestros
patrones adictivos y comportamientos disfuncionales. Estos comportamientos son defensas,
pero en el Vacío, parece que hay poco espacio para la defensa. Consecuentemente, nos
sentimos vulnerables, y en un sentido, lo somos, porque nuestras pasadas defensas del ego
se han deshecho.
Con
los limites del ego debilitados o ausentes, el inconsciente puede invadir la conciencia
con sentimientos, pensamientos e imágenes extraños y no familiares, ¡Este no soy yo!,
es la respuesta común a estos intrusos ajenos. Algunas veces, los visitantes
pueden aparecer en forma de sentimientos negativos y aún sentimientos, deseos e imágenes
demoníacos. A la vez, podemos encontrar imágenes y sentimientos muy positivos y muy
poderosos, también al grado de parecer de origen sobrenatural.
En
las comunidades tribales, durante los ritos de tránsito tradicionales, es en el Vacío,
en el no mundo entre mundos, cuando se inician los encuentros transpersonales
del ser. Pueden aparecer en la forma de un poder animal, un guía espiritual o un símbolo
médico. A través del contacto con este ser superior, el iniciado es imbuido con nuevos
poderes que finalmente servirán a toda la tribu. De cualquier modo, antes de recibir este
poder se tiene que encarar a los demonios dentro de uno mismo: la oscuridad
reprime aspectos de la conciencia que deben ser encontrados y vencidos. Somos retados a
responder con nuestros recursos más profundos para sobrevivir a esta experiencia
dolorosa.
Nosotros
también podemos sentirnos retados a responder con nuestros recursos más profundos
durante los tiempos de transición. Tan difícil como pueda parecer este momento, puede
ser un período muy poderoso: un tiempo de apertura a la nueva libertad y autoridad,
un tiempo de curación profunda, un tiempo de transformación. Para ganar el beneficio
completo en esta etapa, es necesario apreciar la necesidad de esta fase de nuestra
experiencia de vida, y verla dentro del contexto de una mayor realidad, en la cual cada
muerte es seguida por el renacimiento a una nueva vida.
Confiando
en
Así
como hay estaciones en la naturaleza cambiando de una a otra, también hay estaciones del
alma conforme viajamos a través del tiempo y espacio. Así como cada invierno es seguido
por la primavera, así cada muerte es seguida por el renacimiento, cada tristeza es
seguida por el gozo, cada Vacío es seguido por una nueva plenitud de vida.
Kahlil
Gibrán plasma una gran verdad: Si pudieras guardar tu corazón maravillado por los
milagros diarios de tu vida, tu dolor podría parecer tan maravilloso como tu gozo, y
podrías aceptar las estaciones de tu corazón, así como has aceptado siempre las
estaciones que pasan sobre tus campos.
Cada
estación de nuestra vida es para ser honrada y valorada. Estos tiempos pueden enseñarnos
mucho si escuchamos sus mensajes, pero, nosotros en occidente tenemos miedo a la estación
del Vacío y buscamos distracción. Culturalmente, tendemos a ver el crecimiento como un
proceso adictivo, un movimiento siempre expansivo hacia más y más
y más.
Raramente pensamos en el crecimiento en términos de dejar ir, pero dejar ir es un paso
esencial en la recreación, es parte vital de cualquier proceso creativo. En
El
nuevo ser nace de la oscuridad, de una nada generadora de todo. La
autora Susan Griffin escribe: Si permitimos la noche, si nos permitimos estar en la
oscuridad para ser, este conocimiento que no hemos nombrado todavía, eso que nosotros
somos, se nos empieza a aclarar
El
Vacío puede ser visto como un tiempo en que nos desprendemos de la máscara de nuestra
vieja identidad, -del ser falso que hemos condicionado para creer que soy yo.
Entonces se nos revela con más claridad lo que realmente somos. Puede ser una muerte del
viejo ser mortal y un renacimiento al ser eterno. Wu Ming Fu, un
poeta Chino y filósofo, escribe:
La semilla que ha de crecer,
debe perderse a sí misma
como semilla;
Los que se arrastran,
pueden graduarse de mariposa
a través de ser oruga.
¿Te marchitas entonces, oh, mortal?
¿te quedas pegado a la cáscara
que falsamente, parece tu ser?.
Dejando
Ir A Quienes No Somos.
En
muchas filosofías orientales, el Vacío es visto como la realidad fundamental detrás del
fenómeno del Universo.
Los
maestros de la meditación Budista con frecuencia se refieren al sagrado Vacío,
como el estado para conocer la verdadera naturaleza de uno mismo. Las enseñanzas
Taoístas enfatizan el ser en sí para experimentar el Tao, la realidad suprema. Lao Tsu,
autor del Tao Te Ching, escribe: En la persecución del aprendizaje, cada día algo
es adquirido. En la persecución del Tao, cada día algo es abandonado.
También
ciertos místicos occidentales han enseñado el valor de vaciarse uno mismo, de entrar a
un estado de vacío. El místico alemán del siglo XIII, Meister Eckhart, escribe: Dios
no se encuentra en el alma al añadir, sino al quitar
Y San Juan de
Para alcanzar satisfacción en todo,
desea satisfacción en nada.
Para venir a poseer todo,
Desea la posesión de nada.
Para llegar a ser todo,
Desea ser nada.
Para venir al conocimiento de todo,
Desea el conocimiento de nada.
Qué
Hacer En El Vacío.
·
Generalmente, el camino de salida es el camino
de entrada. El camino más rápido para atravesar el Vacío es abrazar cada experiencia
plenamente
y después dejarla ir. Eso que resistimos, persistirá. Entra
completamente dentro de cada sentimiento y cada experiencia, pero no te pierdas en ellos.
· Si es
posible, evita hacer importantes decisiones o promesas a largo plazo en este período. En
este tiempo, nuestras emociones son volátiles y nuestras perspectivas tan cambiantes, que
podríamos encontrar que la persona que tomó la decisión, no es la misma persona que
tendrá que vivir con ella.
· No
trates de empujar el río. No intentes apresurar tu proceso o forzar a
que pase cualquier cosa. Acepta cada día como viene.
· No
trates de reconstruir el pasado o regresar al viejo modo de vida. No funcionaría aunque
lo intentaras.
· Ora y
medita por períodos regulares cada día.
·
Confía en Dios. Confía en tu propia
sabiduría interna. Confía, aún cuando te sientas sin esperanzas.
·
Cuídate a ti mismo físicamente. Estos son
tiempos de tensión. Come comidas sanas, ejercita regularmente, y toma mucho descanso.
· Pon
atención a tus sueños. Este puede ser un tiempo de vívidos sueños poco comunes. Lleva
un registro de ellos.
· Toma
notas diariamente. Lleva un diario de tus principales pensamientos, sentimientos,
introspecciones y experiencias de cada día.
·
Desarrolla un sistema de apoyo. Esto podría
incluir un terapeuta, amigos, familia y/o grupo de apoyo. Ten a alguien con quien puedes
compartir tus pensamientos y sentimientos internos. Encuentra a alguien con quién te
sientas seguro.
· Crea
algún tipo de ritual para simbolizar tu pasaje de la vieja vida a la nueva. Esto puede
ser hecho individualmente o con amigos confiables.
· En el
Vacío, sin las formas y estructuras familiares, nuestra vida puede sentirse estéril y
vacía. Aún así, ésta puede ser una maravillosa oportunidad para ver nuestra vida y
nuestro ser desde una nueva perspectiva. En tiempos de aridez, podemos ver lo que estuvo
escondido hasta entonces.
· Un
día de invierno, estaba caminando por el bosque y noté que estaba escueto y árido,
desnudo en medio de la tierra cubierta de nieve. Había presente una tristeza tranquila,
un sentimiento de vacío. A pesar de todo, me impresioné por la belleza única del bosque
invernal y por el hecho de que ahora pudiera ver mucho más lejos y más claramente que lo
que podría en medio de la exuberancia del verano. Así es que, también con los inviernos
de nuestra vida podemos con frecuencia ver más claramente eso que estuvo una vez
escondido de nuestra vista familiar.
·
Escribe tu autobiografía desde la perspectiva
del ser transpersonal. Podría ser escrito como un mito personal, una historia, o un
drama. Tómale sentido a la vida que se ha vivido a través de ti.
·
Expresa tus sentimientos creativamente. Esto
pudiera ser a través de poesía, arte, música, baile, canto. Encuentra maneras de
expresar tus sentimientos más profundos, cualquiera que estos sean.