I.
CON NOSOTROS MISMOS:
Es importante que entre en contacto conmigo misma, que escuche mis sensaciones, mis sentimientos y mis deseos.
A. MIS SENSACIONES:
percibir mi cuerpo me pone en contacto con la realidad: ¿tengo frío, cansancio, euforia,
hambre? Y dialogar con él me permite tanto mejorar mi salud, como recibir sus
mensajes e información sobre mí.
El cuerpo es mi aliado y eso suelo olvidarlo: si estoy muy cansada, darme 15 minutos de descanso me será más útil que forzarme a seguir. Si estoy eufórica, es inútil pretender que me meta en la cama y me duerma.
El primer paso para amarme es
percibirme, escucharme
inclusive este percibir las sensaciones del cuerpo, es una
herramienta muy utilizada en Oriente para un sólido desarrollo espiritual
!!!
B. MIS SENTIMIENTOS: Lamentablemente nuestra cultura nos manda el mensaje de que hay sentimientos buenos y malos, "positivos" y "negativos".
Es básico aclarar este punto:
los sentimientos son neutros, sólo las acciones son buenas o malas, constructivas o
destructivas.
Aceptar el sentimiento no significa
dejarse guiar sólo por él, ni hacer todo lo que los sentimientos nos dictan, pues yo no
soy mis sentimientos, pero al aprender a observarlos, puedo luego elegir qué hago con
ellos. De ahí la importancia de desarrollar el Yo Testigo.
Por eso primero he de identificarlos,
reconocerlos, aceptarlos. Los sentimientos son vida. Negarlos, es negar la vida, y nos
lleva a ser deshonestos y no auténticos. El sentimiento, aceptado y observado, puede ser
uno de mis mejores maestros, y me enseñará mucho sobre mí misma. Al dejarme sentir,
especialmente los sentimientos violentos o incómodos, la vida que dejo fluir me da
energía para aprender, y entonces puedo hacerme estas preguntas respecto de la situación
o persona que me provocó el sentimiento.
¿Con qué en mí, hizo contacto para
que me altere tanto? | |
¿A qué programación o película del
pasado estoy respondiendo? | |
¿Qué pensamientos son los causantes
de este sentimiento? | |
¿Esos pensamientos son realmente míos
o de alguien más? | |
¿Qué necesidad de mi infancia destapan?: |
- ¿de ser amada o reconocida?
- ¿de sentirme segura?
- ¿de estar en control?
Al estar así en contacto conmigo, honestamente puedo decir: yo elijo mis sentimientos. Porque después de aprender de ellos, y de descubrir que me llevan a la paz o al conflicto, estoy en condiciones reales de elegir y cambiar lo que me lastime a mí o a otro.
En
cambio, si no lo reconozco, como el sentimiento tiene que encontrar un cauce, corro el
riesgo de desquitarme con quien nada tiene que ver.
Al
ser honesto, el propio sentimiento observado suele indicarme la pauta a seguir:
Si
acepto mi enojo y entiendo que estoy enojada porque voy a llegar tarde y tengo miedo a la
consecuencia, en lugar de regañar al niño que está jugando y tiene cosas a su
alrededor, me permito aprender: aceptarme tal y como soy y donde estoy, a organizarme de
otra manera, a lidiar mejor con las consecuencias (enojo, censura, etc.), a perdonarme,
etc.
Al
principio, sólo era capaz de hacer este proceso cuando ya todo había pasado. Y fue
también aprender a aceptarme así, con ese ritmo y estilo. Ahora con más práctica, ya
muchas veces lo descubro en el momento: me detengo, respiro, me dejo sentir y pospongo en
lo posible la respuesta hasta que me haya clarificado. Otras veces, a medio camino logro
frenarme. Otras
llego hasta el final
Y
en cualquiera de los supuestos, me digo que así está bien, y que lo importante es
aprender.
C. MIS DESEOS: Quizá
para muchos sea sencillo saber qué desean. Para mí no lo fue. Una de mis programaciones
más fuertes, continuamente renovada por mí, había sido dar gusto a los demás. Eso es
algo bueno y que quiero seguir haciendo, porque me da gozo, pero al hacerlo
indiscriminadamente y al no comunicarme conmigo, llegué a un punto en el que honestamente
no sabía lo que quería, ni siquiera en cosas tan elementales como salir o quedarme en
casa, ver una película u otra, asistir o no a una reunión.
Para mi ha sido un descubrimiento
liberador el que mis más profundos deseos y anhelos son los indicadores del camino hacia
mi propio desarrollo y hacia mi contribución al bien del mundo e incluso del Cosmos, me
atrevo hoy a decir. Y obviamente, para conocer mis deseos profundos tuve que empezar
por reconocer los de la superficie
Lo más maravilloso es que al identificarlos
descubrí con asombro que podía inclusive darme gusto sin que pasara algo
desastroso
!!!
Más aún, al yo seguir mis atracciones profundas, de alguna manera se abrió una puerta a que otros también siguieran las suyas.
NIVELES DE
Cuando
me relaciono con alguien es importante que caiga en cuenta de que hay distintos niveles
que influyen, pues aunque solo vea su cuerpo y crea que eso es todo lo que es, de hecho
sabemos que hay mucho más:
·
BIOLÓGICO: internamente tiene
una carga genética, tanto heredada como personal, una circunstancia bioquímica,
hormonal, etc.
·
MENTAL: tiene un sistema de
creencias (que quizá ni siquiera él conoce), unas programaciones que lo hacen percibir y
responder de determinada manera.
·
EMOCIONAL: tiene sentimientos y
heridas sin resolver, sus propios miedos, su historia personal.
·
ENERGÉTICO: tiene un campo
energético que está irradiando continuamente.
·
ESPIRITUAL: tras esos ropajes,
está su esencia de amor siempre completa, igual que en mí.
Por
lo tanto puedo ir aceptando con humildad que no suelo ver a la persona en su totalidad,
sino que generalmente lo que veo es sólo un fragmento