RELACIONES HUMANAS: UNA MAESTRÍA EN  AMOR.

 

Somos seres en relación… desde que nacemos… Sea que amemos o detestemos a nuestra madre, que la hayamos conocido o no, alguien tiene que haber, fungido de madre. Solos no podemos sobrevivir. Y aún la persona más retraída tiene algún tipo de relación con los demás.

Las relaciones son el espacio privilegiado para descubrirme a mí mismo.

El espejo mágico  para obtener información sobre mí: quién soy yo en realidad, qué pienso, qué respuestas doy, qué miedos    tengo, qué siento, qué potencial hay en mí…

Y desde luego, son también el espacio para conocer a la otra persona.

Hoy los invito a elegir convertir en maestras  todas sus relaciones, las fáciles y las difíciles. De esta manera, créanme, no hay límites a lo que podemos aprender y descubrir.

Por lo tanto,  me acerco a la persona con la que me vaya a  relacionar como al espacio sagrado donde encontraré el mensaje que necesito en este momento.

Imaginemos, como en un cuento de hadas, que vemos la Estrella de los Deseos, y le pedimos crecer en el amor y conocernos mejor… Aparece el Hada Azul… Mueve su varita y… ¡ZAS!! aparece una persona con la que estamos en relación…

Y el Hada dice: “He aquí a mi enviada especial,  que bajo este disfraz guarda la información y el mensaje que necesitas para que tu deseo se haga realidad”.

¿Qué pasaría si en vez de un “enemigo” o una “persona difícil” supiéramos que es un “maestro disfrazado”?…

Yo ahora valoro tanto o más que a mis amigos a mis “enemigos”, por lo que me hacen evolucionar, abrirme, aprender…

VIVIMOS EN RELACIÓN:   Con nosotros mismos.

                                   Con los demás.

                                          Con Dios-Universo-Vida.

… y todas estas relaciones me parecen sagradas y su objetivo es unirnos.

                               I.       CON NOSOTROS MISMOS: Sólo si me escucho, sabré quien soy y qué siento, qué deseo, qué relación guardo con los demás, con el Universo, con Dios.

                             II.       CON LOS DEMÁS: Yo veo las relaciones con los demás, no como algo casual o irrelevante, sino como oportunidades de la vida para crecer en el amor y para aprender alguna lección.

                          III.       CON DIOS-VIDA-FUENTE: Es una relación con lo trascendente, con el Amor creativo, con la Fuente de energía y Vida, con lo transpersonal.

Ahora bien, para estar en relación  hay que comunicarse, y para comunicarse hay que expresar y escuchar,  aunque con frecuencia creemos que comunicarse es solamente hablar…

Quiero tratar de los dos aspectos, pero deseo centrarme más en escuchar, y hacerlo desde el espíritu de la Curación de Actitudes.

Hay una frase divertida de Dody Donelly que resume la dificultad de la comunicación humana: “Yo sé que tú crees que entiendes lo que piensas que yo dije, pero no estoy segura de que te hayas percatado de lo que tú escuchaste no es lo que yo quise decir”…

La realidad es que la comunicación no es sólo con la palabra (ni siquiera es esto lo más importante). Nos comunicamos también con el cuerpo (postura, mirada, expresión del rostro, modulación de la voz, etc.). Y sobre todo, nos comunicamos con lo que somos. Por eso, nuestra meta final es comunicar amor pues eso es lo que somos.

Cuando dejo que ese amor que soy aflore, lograré tanto comunicarme como recibir la comunicación del otro, y también me comunicaré conmigo. Porque Amar implica no juzgar, aceptar al otro como es y confiar en que dentro de cada uno está la mejor respuesta.

                                     

                                   EJERCICIOS:

 

En esta relación… Me pregunto:

·        Lo que hago. ¿me une o me separa?, ¿me da paz o conflicto?.

·        Qué prefiero ¿tener la razón o ser feliz?

·        ¿Estoy siendo amorosa contigo y conmigo?

·        ¿Estoy siendo buscadora de amor o de faltas?

·        ¿Puedo ver tu conducta, que no me gusta como “gritos de ayuda” o “petición de amor”?

·        ¿Puedo ver así la mía?

·        Si supiera que tú o yo vamos a morir en breve ¿qué quisiera hacer antes?

 

               En esta relación… Afirmo:

·        Hoy no te juzgo a tí ni a mí .

·        Honro todos mis sentimientos, pero alimento sólo los sentimientos de amor .

·        El perdón  es un regalo para mí.

·        Te regalo escucharte con amor.

·        Puedo elegir paz para este instante.

·        Las circunstancias conspiran a mi favor .

·        No tengo que hacer nada hasta que no esté lista para ello.

·        Yo soy responsable de cómo veo las cosas.

·        Recuerdo que nuestra esencia es amor y nuestra conducta es la pantalla que a veces la oculta.

·        Elijo ser libre en vez de controlar .

·        Mi único objetivo es la unión y la paz.

·        Sólo te daré a tí los regalos que quiero para mí.

 

 

               Maruja Cándano

CECURA