Descubro Que "Soy Fuente de Vida"

Este mes se celebra el día de las madres… y, ¿qué es una madre?: Una fuente de vida. Pero no lo es ella sola; se requiere de un hombre, una mujer y… Dios, la Fuente de Vida con mayúscula ¡Una mágica trinidad!

De manera que ser fuente de vida no es exclusivo de las mujeres que han tenido hijos… Ni siquiera solamente de las mujeres… Es de la esencia del ser humano: provenimos de la Fuente de Vida y estamos llamados a ser fuente de vida. Por lo tanto, para ser fuente de vida (madre) se requiere que cada uno integremos nuestra energía masculina, la energía femenina y la presencia de Dios.

Por eso me parece tan importante darnos cuenta de toda la vida que ya hemos generado y plantearnos qué más vida estamos ahora llamados a dar.

Una forma de hacerme la pregunta puede ser:  ¿de qué o de quién soy fuente-madre? ¿De qué amistades, pensamientos, empresas, poemas, risas, actividades, personas, plantas, ideas he sido o soy “madre”?

Todo lo que de alguna forma genere vida, propicie la vida, refuerce la vida, habla de nuestra función maternal. 

Y otro aspecto que para mí últimamente ha adquirido particular relevancia esdescubrir que en mí está la fuente de aquello que más necesito.

Esto no es desde luego idea nueva; la he oído antes muchas veces con distintas formulaciones pero hoy me resuena y contacta conmigo a profundidad.

¿Necesito ser escuchado? … Voy a escuchar y escucharme.

¿Necesito ser abrazado?... Voy a abrazar y abrazarme.

¿Necesito ser tomado en cuenta?...  Voy a tomar en cuenta a otros y a tomarme en cuenta a mí.

Eso es algo que he experimentado y doy fe de que funciona. Porque la maravilla es que de entrada, disuelve esa sensación de impotencia y de sentirse víctima que es tan dolorosa y que crea un fardotan pesado.

Cuando creo que mi bienestar depende de otra persona o situación, de algo en el exterior, me siento desvalido.

Por supuesto que nos necesitamos unos a otros, pero también necesitamos recordar que dentro de nosotros fluye un manantial de vida.

Esa es la buena noticia: puedo hacer lo que sí está en mis manos.

Al ser yo la fuente, como lo que doy es lo que recibo, me voy enriqueciendo, y al ponerlo en práctica se me hace realidad el que somos uno, olas del mismo mar, esencia de amor todos, y es por eso que lo que doy a otro me lo doy a mí…

Sin ponerle nombre empecé a experimentar esta realidad en situaciones muy concretas:

Por ejemplo: un día al estar con una amiga noté que no se interesaba por mí, que me interrumpía, me decía “lo que debes de hacer es …” (palabras que por cierto desatan mi furia interna)… Al darme cuenta de mi molestia tomé la determinación de eso no hacerlo yo. Entonces, sin que ella lo supiera, la convertí en mi maestra, y me conecté en mi interior con una fuente inagotable de aprendizaje.

A continuación decidí interesarme en ella, no interrumpirla, erradicar de mi vocabulario las palabras “lo que deberías hacer es…”

Cuando empecé a experimentar la satisfacción de actuar así, se me hizo evidente que la respuesta está en ser yo la fuente de lo que deseo. Entonces no hay límites al gozo y al aprendizaje.

Porque al yo dar lo que sea, me doy cuenta de que ya lo tengo.

¿Quiero alegría? Doy alegría a quien esté conmigo y descubro que… ¡Tengo alegría!

Así que ahora mi reto es aplicarlo a todas las áreas de mi vida…

Y entonces cobra un sentido pleno la oración de San Francisco: “no pido ser consolado sino consolar…” De hecho yo sé que al consolar a alguien, con muchísima frecuencia le digo lo que yo necesito oír… y al darme cuenta, basta con que me abra a recibirlo…

Y entonces me queda claro por qué la Madre Teresa adaptó esa oración diciendo: “Cuando tenga hambre, dame Señoralguien a quien alimentar…”

Esto me lleva por lo tanto a recordar que si lo que quiero es tener vida plena, he de convertirme en una fuente de vida…

Eso sí: no puedo esperar nada a cambio. No puedo hacerlo “para que yo reciba”, pues eso destruye todo.

Tengo que hacerlo generosa y espontáneamente, simplemente sabiendo que así sucede. Y ésto es algo que sólo lo veremos cuando lo creamos.

Sólo viviéndolo, como estoy segura de que ya lo han vivido en muchas ocasiones, sabemos que es cierto.

Así que les reitero la invitación a ser la fuente de su vida siendo fuente de vida para el mundo.

Sólo tengo que reclamar la riqueza de mi energía femenina, masculina, y divina… y vivir en consonancia.

Sólo tengo que reconocerme como fuente de vida. Hacerlo ha sido regalo para mí. Ojalá lo sea también para ustedes.

 

Maruja Cándano.

PINOCHO Simbología del cuento

El cuento de Pinocho es la historia del alma humana en su viaje de evolución espiritual.

Pinocho es creado bajo la influencia de dos personajes, uno masculino y otro femenino. (que simbolizan los dos aspectos de Dios).

Es tallado por el carpintero Geppetto, y el Hada Azul le da vida.

Al mismo tiempo, el Hada elige a un grillo llamado Pepe Grillo y le encomienda una misión: permanecer junto a Pinocho y ser su conciencia

(Esto significa que Dios pone junto a cada alma la conciencia de la verdad, que la acompaña siempre dentro de si misma).

El mayor deseo de Geppetto es que Pinocho llegue a ser un niño de verdad. Y sabe que su deseo sólo puede hacerse realidad si Pinocho aprende y crece, por lo que lo envía a la escuela.

(Nuestro desenvolvimiento es un proceso de aprendizaje permanente).

Pinocho sale por la puerta principal conducido por su padre, y lo hace cargado de propósitos, con el anhelo profundo de convertirse en algo superior: en un niño de verdad.

Pero cuando sale al mundo surgen los problemas. Haciendo uso de su libertad recién descubierta, Pinocho toma algunas decisiones equivocadas, y sucumbe ante la tentación del orgullo.

A pesar de las protestas de Pepe Grillo, sigue a Juan el Honrado y se une a una compañía de circo

(La característica fundamental del alma es el libre albedrío que podamos en cada momento elegir).

En su representación teatral Pinocho recibe grandes aplausos, y está muy contento, pero después de la actuación lo encierran en una jaula

(El dejarnos llevar por el orgullo, por el "yo", puede darnos placer, pero a la larga siempre produce dolor, porque esclaviza el alma).

El Hada Azul acude junto a él, preguntándole la causa de su encierro, y Pinocho intenta justificarse ante ella diciendo mentiras; pero con cada mentira que dice le crece la nariz. Entonces Pinocho descubre que el mal no puede ocultarse, y reconoce sus errores con honestidad, arrepintiéndose de ellos

(lo mismo ocurre con nosotros; mientras nos auto justificamos y no reconocemos nuestros errores ante Dios y ante nosotros mismos, no podemos aprender).

El Hada entonces le libera y recibe otra oportunidad.

Pepe Grillo está decidido ayudar a Pinocho a no salirse del buen camino, pero tardan poco en presentarse nuevas tentaciones. Vuelve aparecer Juan el Honrado, que le invita a la Isla del Placer, un lugar donde los niños pueden divertirse todo el día y satisfacer todos sus deseos. Pinocho no puede resistir la atracción de viajar a la Isla y se une al grupo

(Nuestra gran tentación es no tener que esforzarnos, recibirlo todo a cambio de nada).

Y ocurre que cuando Pinocho y los demás niños llevan en la Isla demasiado tiempo, empiezan a convertirse en burros y a olvidarse incluso de hablar .

(Lo mismo pasa con el alma humana, cuando se embrutece por la indiferencia y la satisfacción permanente del deseo: se olvida de quién es y de cuál es su misión).

Pero Pinocho se da cuenta a tiempo. Cuando descubre que les están saliendo orejas y rabo de burro, se dirige a Pepe Grillo para pedirle ayuda.

Esto le salva, porque Pepe Grillo sabe cómo puede escapar de la Isla.

En cuanto están libres empiezan a buscar a Geppetto. Pero vuelven a su casa y descubren que ha desaparecido; ha ido a buscar a Pinocho

(Esta imagen tiene una importancia fundamental, pues no da a entender que no sólo buscamos nosotros a Dios, sino que Dios nos busca a nosotros).

Pinocho recibe indicaciones sobre el paradero de su padre. Podrá encontrarlo en el fondo del mar, en el vientre de una gran ballena que se tragó la barca de Geppetto

(El animal marino es un antiguo símbolo de la reconciliación del espíritu y la materia. El mar es un símbolo del inconsciente. Así, el cuento nos dice que encontraremos nuestra inspiración espiritual, nuestra verdadera naturaleza, en nuestro propio yo inconsciente, en el fondo de nosotros mismos).

Cuando Pinocho y Pepe Grillo buscan a Geppetto en el mar, los traga la misma ballena. En el vientre de ésta tiene lugar una alegre reunión de Pinocho con su padre, pero pronto se dan cuenta que deben escaparse para seguir juntos a la luz del día y en tierra firme.

(Dicho de otro modo, nuestro viaje espiritual no termina cuando empezamos a reencontrarnos con nuestras profundidades espirituales en nuestros sueños, en nuestras oraciones, o en nuestras meditaciones. El paso siguiente es llevar este estado superior de la conciencia a la vida diaria, y eso suele ser lo más difícil).

En el cuento, Pinocho tiene un plan. Se le ocurre un modo de escapar, que requiere mucha fuerza y valor, y lo consigue. Pero cuando están en medio del mar, Geppetto parece que se va ahogar y Pinocho se sacrifica para salvarle

(Y esta es precisamente la clave, lo que le va hacer merecedor de ser un niño de verdad; el amor desinteresado. Cuando la necesidad del otro es más importante que la mía, cuando "yo" dejo de ser yo y el centro de mi vida, se abre la puerta que deja paso al milagro).

Al volver Geppetto en sí en la playa, se encuentra a su lado el cuerpo sin vida de su hijo.

 Muy afectado, se lo lleva a casa y lo deposita en la cama. Pero la acción de amor del niño, dando su vida por su padre, le ha hecho merecedor de ser un niño de verdad.

Este resucita y se cumple así su destino; ser un niño verdadero.

Este cuento es el símbolo de nuestro propio viaje de desenvolvimiento espiritual.

El significado de la vida es que seguimos el proceso de reconocer nuestra verdadera naturaleza en Dios. Conscientes y cocreadores.

Toda la clave para ello es el amor, la ofrenda desinteresada, que significa a su vez la renuncia al "yo" personal y egoísta. El propósito de la vida que compartimos todos los hombres es manifestar en lo finito lo infinito, llevar lo divino a lo humano, dar expresión individual a nuestras cualidades espirituales.

 

MIRIAM T

 

Características de un Maestro

  • CONGRUENCIA
  • EXIGENCIA
  • PREPARACIÓN
  • AL DÍA
  • CALIDÉZ
  • AMOR
  • VERACIDAD
  • ETICA
  • JUSTO
  • BONDAD
  • FIRMEZA EN LA FE
  • AMISTAD
  • DISPONIBLE
  • EQUILIBRIO
  • PONERSE EN SUS ZAPATOS
  • TOLERANTE
  • ACEPTANTE
  • SENTIDO DE MISIÓN
  • GENEROSO
  • QUE PERDONA
  • COMPRENSIVO
  • RESPETUOSO
  • VALIENTE
  • POSITIVO
  • SENCILLEZ
  • ENTREGA
  • VOCACIÓN
  • INTELIGENCIA
  • ALEGRÍA
  • LUCHADOR
  • AFRONTA LOS RETOS
  • TRANQUILIDAD
  • HUMILDAD
  • CONFIANZA EN DIOS
  • APERTURA
  • CONFIANZA
  • CERCANÍA
  • RECTITUD
  • HUMOR
  • EMPRENDEDOR
  • MENTE ABIERTA
  • INCLUYENTE
  • NO HABLA MAL DE NADIE
  • METAS
  • OYENTE
  • PACIENTE
  • CLARIDAD
  • PROPOSITIVO
  • FLEXIBLE

Las Lecciones de CECURA

MUY BIENVENIDO A CECURA

 “CENTRO DE CURACIÓN DE ACTITUDES AC”

 QUIEN PRACTICA SUS LECCIONES POR SUPUESTO QUE SE CURA

 

1.     La primera que yo veo lo dice bastante claro: “Casi nunca estoy alterado por la razón que yo creo”.

2.     La segunda reta a cualquiera de eso estoy muy convencido, pues dice: “Estoy decidido a ver las cosas de otra manera”.

3.     La tercera sí me pone en jaque, porque casi, casi no la creo: “Puedo liberarme del mundo que yo veo desechando mis pensamientos de ataque”.

4.     En la cuarta yo ya creo y esto es buen síntoma: pues “No soy una víctima del mundo que yo veo”.

5.     La quinta me señala algo profundo: “Hay otra manera de ver la vida”.

6.     La sexta me libra de algo funesto: pues “Podría ver paz en lugar de esto”.

7.     La séptima es fácil de retener: “No hay nada de que temer”.

8.     En la octava el miedo esta descartado, pues “Cualquier forma que adopte el miedo, nunca está justificado”.

9.     La novena rechazarla nadie osa porque “Dar y recibir son una misma cosa”.

10.           La décima tienes la seguridad: “El perdón es la clave de la felicidad”

11.           La onceava es válida hoy por hoy:  “Lo que yo doy, a mí mismo me lo doy”.

12.           La doce me da tranquilidad y me quita la tensión pues “En mi indefensión está mi seguridad”.

13.           Si cumplo la trece me merezco un ¡Hurra! Pues “Hoy no condenaré nada de lo que ocurra”.

14.           La catorce me insiste y me insiste: “Este instante es el único tiempo que existe”.

 15.           La quince es para rematar y la misma idea persiste: “El pasado ya no existe y no te puede afectar”.

16.           La dieciséis es el diario obligatorio para no dejarlo a fin de año, pues “Lo único que me hace daño son mis juicios condenatorios”.

17.           La diecisiete exige para mí mucho amor pues “Puedo elegir cambiar mis pensamientos que me causan dolor”.

Conclusión:

Todas estas lecciones encierran dos decisiones:

“No al Conflicto y al Temor

Sí a la Paz y al Amor”.

 Reflexiones participante de CECURA

José de Jesús Miranda E.

No Puedo Darte Soluciones

No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida

ni tengo respuestas para tus dudas o temores,

pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.

No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro,

pero cuando me necesites, estaré junto a tí.

No puedo evitar que tropieces

solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos.

Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones que tomas en la vida

me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.

No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar.

Pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.

No puedo evitar tus sufrimientos

cuando alguna pena te parte el corazón.

Pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.

Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.

En estos días oré por ti.

En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.

Soy una persona feliz: tengo más amigos de los que imaginaba.

Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran

Es lo que siento por todos ellos.

Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría

que sienten al verme.

Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos.

Sea en la alegría o sea en la serenidad, en estos días pensé en

Mis amigos y amigas y, entre ellos apareciste tú.

No estabas arriba, ni abajo, ni en medio,

no encabezabas ni concluías la lista.

No eras el número uno ni el número final.

Lo que sé es que te destacabas por

Alguna cualidad que transmitías y con la

cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida.

Y tampoco tengo la pretensión de ser

el primero, el segundo o el tercero de tu lista.

Basta que me quieras como amigo.

Hago lo que todo amigo: Oré y le agradecí a Dios

que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú.

Era una oración de gratitud: Tu has dado valor a mi vida.

Borges.