Para tener una vida gozosa

Dr. Bernie Siegel

A todos se nos ha encomendado una misión en  la vida, para descubrir las maneras en las que somos excepcionales, y así poder vivir una vida feliz. 

Mientras más veo cómo trabaja el universo, más místico me vuelvo. No soy místico a pesar de ser cirujano; soy místico porque soy un cirujano. Como tal, veo milagros todos los días. El cuerpo sabe más de lo que yo sé. En realidad cada vez que hago una cirugía me doy cuenta de su sabiduría, porque yo no sé cómo cicatriza una herida o cómo trabaja la anestesia (ni nadie lo sabe). Tampoco entiendo como un óvulo fértil crece para convertirse en un ser humano. Pero sí sé que cada célula, órgano, sistema de órganos y persona, son dirigidos por lo que yo llamo la Inteligencia Amorosa del Universo. 

Todos empezamos la vida como óvulos fértiles en el instante en que un espermatozoide y un óvulo se encuentran para convertirse en nosotros. En algún lado, en ese óvulo fertilizado, había un juego de instrucciones, un texto impreso, un camino puesto para guiarnos y enseñarnos a alcanzar plenamente nuestro potencial y nuestras características únicas, antes de abandonar nuestro árbol de la vida. A Carl Jung le gustaba referirse a las instrucciones impresas de una persona como su mito individual, y todos necesitamos descubrir nuestro propio y mito. 

Biológicamente; es tu destino ser similar a todos los seres humanos en esta tierra en tu composición básica, al mismo tiempo que tu D.N.A. te hace tan único como lo son tus huellas digitales. Dios nos dio ciertos dones, pero nos corresponde a nosotros decidir cómo usarlos, de tal manera que inclusive el Ser que nos lo dió, nos mirará un día agradablemente sorprendido, y dirá: "Hum, nunca me imaginé que eso pudiera ser así.” 

Yo creo que si te adhieres a tu propio camino, desarrollarás tu potencial plenamente y lograrás tu crecimiento total como ser humano, antes de que te desprendas del árbol de la vida, no importando que mueras a los dos años, o a los 102. En cambio, si no lo haces, tendrás problemas psicológicos o espirituales. Y si ésto no logra llamar tu atención para hacerte volver a tu camino, tu cuerpo se enfermará. La escultora Louise  Nevelson, quien amaba su trabajo y se mantuvo en su senda hasta su muerte, a la edad de 88 años, sabía que esculpir era el trabajo que se le había asignado en esta tierra. Una vez ella le dijo a un reportero: “Dejé de trabajar por un corto tiempo, y tuve abscesos y ampollas. Si eres un Rolls Royce, no puedes ir caminando, tienes que ir rodando…” 

Muy pocos de nosotros vivimos a plenitud el potencial de nuestra propia individualidad. De hecho, mucha gente tiene que pasar por una enfermedad para ponerse en el camino de la autorrealización. Sus cuerpos tienen que enfermar para que sus vidas puedan curarse. 

Tu principal ocupación en la tierra será descubrir aquello en Io que eres excepcional, el sendero particular que estás llamado a seguir, ya sea que te aflija una enfermedad o no. Sólo que la búsqueda adquiere una urgencia especial cuando caes en la cuenta de que eres mortal. Carl Jung dijo: "Solamente después de mi enfermedad, entendí lo importante que es afirmar nuestro propio destino. “Y fué después de esa enfermedad cuando, según él mismo admitió, llevó a cabo su trabajo más importante. 

Como me dijo recientemente una mujer en uno de mis talleres de trabajo: "Algunas de las más excitantes oportunidades de nuestras vidas, se nos presentan disfrazadas como dificultades sin solución.” 

Comprometiéndote a la Vida y al Amor 

En lugar de juzgar los eventos en nuestras vidas como buenos o malos, acertados o equivocados, debemos reconocer que, por sí mismo, nada es bueno o malo, y todo tiene el potencial de ayudarnos a regresar al programa del universo. Esto no significa que nos tiene que gustar todo lo que pasa, sino simplemente que tenemos que permanecer abiertos, aún para utilizar la adversidad. Una crisis, ya sea un problema de salud o algo más, servirá para tomar otra dirección o, como ya lo he descrito antes, como apretar el botón de reinicio que te hace empezar de nuevo. 

Si aprendes a vivir tu vida con esa actitud, podrás entender cómo una enfermedad puede considerarse una bendición. Te darás cuenta de por qué la gente a la que le piden que describa su enfermedad, la llama "lunar bello", una llamada a despertar, un reto o un nuevo comenzar. Ese “bello lunar” puede ser un melanoma maligno, la llamada a despertar, un cáncer de pecho, el reto y el empezar de nuevo puede ser desde una esclerosis lateral amiotrópica hasta un lupus. 

La gente con enfermedades que amenazan la vida que se han atrevido a desafiar los pronósticos estadísticos en su contra, relatan diversas versiones de la misma historia. Si sus historias no tuvieran nada en común, entonces tal vez diríamos que esta gente tuvo suerte o tuvo errores de diagnóstico, remisiones espontáneas, virus débiles de SIDA, cánceres bien portados, y todos esos eufemismos que los doctores usan cuando no entienden algo o simplemente rehusan verlo, porque confronta su sistema de creencias. Pero esta gente sí comparte algo: paz mental, la capacidad de amar incondicionalmente, el valor de ser ellos mismos, un sentimiento de dirección sobre sus propias vidas, independencia, una aceptación de responsabilidad por lo que les pase, y la habilidad de expresar sus sentimientos. 

Una joven estudiante de medicina con la que he trabajado, tuvo un accidente automovilístico que la dejó parapléjica. En una carta me decía: “Yo sé que mi paraplejia es un regalo, pero no puedo creer que realmente le esté escribiendo ésto.” Y sin embargo, éste es el mensaje que oigo todo el tiempo. ¿Por qué? Porque la mejor lección que la gente recibe de las enfermedades que amenazan la vida, es la diferencia entre lo que es importante y lo que no lo es. 

Para todos, en la lista de cosas importantes, el amor ocupa un lugar primordial. En lo que a una enfermedad se refiere, algunas veces puede curar un matrimonio que iba mal, y otras, dejar ir uno que no tenía remedio y pasar a algo nuevo. Una mujer que tuvo cáncer me escribió una carta describiendo como había llegado a la decisión de buscar un divorcio después de su diagnóstico: Cuando tuve cáncer de pecho, sentí que no podía vivir un momento más sin el amor que había buscado toda mi vida. Sentí que el amor era más importante que el siguiente respiro. 

Como recuerda en un diario que me envió después de su cirugía, se comprometió a la vida y al amor. "Voy a recuperar mi actitud positiva hacia la vida, a gozar cada día como si fuera el último y a tener una preciosa aventura amorosa. El amor humano es lo más importante en mi vida." Al cabo de un año, esta mujer tenía un nuevo esposo y un caballo, "el cual había esperado como regalo cada Navidad de mi vida, desde mi niñez." 

Por otro lado, una enfermedad fisiológica puede ser el catalizador que les permita a algunas parejas encontrar la vida y el amor en sus matrimonios. Un hombre y una mujer vinieron a mi oficina y cuando les pedí que me describieran la enfermedad que él tenía, la mujer dijo que la veía como un florecer, como una oportunidad de crecimiento, y el esposo dijo en cambio, que era algo que se lo estaba comiendo vivo. Cuando se ve que para uno era un florecer, y para otro una destrucción, se sabe que éstas eran dos personas que necesitaban mejor comunicación, y el milagro fué que desde que salieron del consultorio, la tuvieron. 

Él había sido un hombre que no expresaba sus necesidades, sino que todo se lo guardaba, así que ésto lo estaba consumiendo. Pero después de que tuvieron esa conversación en mi oficina, las cosas fueron diferentes. Como su esposa lo explicó más tarde en un taller de trabajo, este hombre antes callado y negativo, empezó a hablar de sus necesidades en cuanto salieron de mi oficina hacia el estacionamiento, y ya no paró... Esa noche estuvieron despiertos hablando de su vida juntos. Los días que compartieron después de que finalmente aprendieron a escucharse mutuamente, fueron un regalo para ambos, algo que no hubieran tenido de no ser por la enfermedad de él. "El éxito en la vida no consiste en no morir, sino en vivir bien." 

Tú Sabes Más de lo que Crees 

Hoy en día muchos científicos creen que no debemos hablar acerca del sistema nervioso central, del sistema endócrino y del sistema inmunológico, sino más bien de un “sistema curativo”, que constituye una súper inteligencia dentro de nosotros. Así como ese sistema curativo puede ser puesto en movimiento por creencias auto-afirmativas, los patrones emocionales auto-negativos o represivos pueden hacer lo contrario: como dijo Woody Allen en una de sus películas: "No puedo expresar mi enojo, así que me lo trago y desarrollo un tumor." 

Gente como Russell Lockhart y Arnold Mindell han hecho teorías acerca del cáncer. Dicen que el cáncer, siendo una clase de crecimiento desordenado, vive algo de la vida que no ha sido vivida por aquellos con una personalidad reprimida y autolimitada. Es casi como si no exteriorizar crecimiento y entusiasmo, provocara la manifestación interna del cáncer. Toda la energía guardada adentro parece alimentar el cáncer, puesto que no tiene otro cauce de expresión. 

Es muy importante expresar saludablemente todos tus sentimientos, incluyendo los desagradables, porque una vez fuera pierden todo su poder sobre tí; no te pueden atrapar ya en su trama. Sacarlos es una llamada de ayuda y un mensaje de "vida" para tu Cuerpo. Mi propia familia trata de vivir así, y como resultado, uno de los amigos de mi hija, que pasó un tiempo con nosotros en el Cabo, me dijo que algo estaba mal en nuestra familia. ¿Qué es?, le pregunté. "No saben cómo pelear", me dijo: “En mi familia, cuando nos enojamos, nos enojamos de verdad y algunas veces no nos hablamos varios días. Pero en su familia todos se gritan unos a otros, y cinco minutos después todo se acabó." Yo, la verdad, tomé ésto como un gran cumplido. 

Cuando te valoras a ti mismo, expresas todos tus sentimientos, y luego los dejas ir. Dejar que la gente sepa quien eres y dónde estás parado en la vida, significa que tendrás menos conflictos. Tus relaciones mejorarán, hasta tu negocio va a mejorar. Encontrar amor en ti puede ser una jornada increíblemente dolorosa, pero no creas que no se puede hacer: sí se puede. Tú eres capaz de cambiar y de encontrarte a ti mismo. 

Si estás enfermo, participar en tu propio cuidado puede ser la primera expresión de ti mismo y de tu energía. Forma un equipo con tu médico y juega un papel activo y responsable en el cuidado de tu vida y de tu salud que sólo tú puedes llevar a cabo. No dejes que el doctor sea el único experto en tu caso. No es su vida, y los expertos no lo saben todo. 

Hay en cada uno de nosotros un conocimiento de lo que es terapéutico a un nivel intuitivo. Mientras yo sé, por ejemplo, que algunas dietas son más sanas que otras, también creo que tú tienes que hacer lo que tú sientas que es mejor para tu vida. Un hombre con cáncer que asistió a uno de mis talleres, dijo: “Por 18 años fuí vegetariano y naturista y viví una vida sana -alimentos crudos, ejercicio, meditación- y ahora me pasa ésto...” 

Cuando me preguntó qué sentido tenía ser vegetariano, si de todas maneras te daba el cáncer, yo le dije que había estado comiendo verduras por razones equivocadas. Quizá las verduras le evitaron contraer el cáncer diez años antes, no lo sé; pero si sé que corredores y vegetarianos también se mueren. Si comes verduras y te levantas a las 5 a.m. para ir a correr porque estás tratando de no morirte, te vas a enojar mucho cuando descubras que, de todas maneras, te vas a morir. Ahí es cuando vas a desear haber dormido hasta tarde y haber comido muchos helados. 

En cada uno de nosotros está el conocimiento de que vamos a morir algún día. Nuestros cuerpos lo saben, aunque nuestras mentes no lo sepan. El meollo es descubrir una vida que te agrade y vivir esa vida. Puede ser más larga o más corta que la de los demás, pero si no es una vida que tú disfrutes, ten por seguro que te va a parecer más larga de la cuenta. Es mejor sentir que nuestras vidas terminan demasiado pronto. 

Un día, una mujer con esclerosis múltiple vino a mi oficina. Su logro era que había aprendido a caminar de nuevo; tenía un bebé en casa y quería aprender a caminar antes que él… iQué valor y belleza!   iHe conocido tantas gentes excepcionales e inspiradoras! Cada una ha encontrado su manera de ser excepcional, de ser fuerte en situaciones difíciles. Tú encontraras las tuyas también, si simplemente te aceptas a ti mismo tal como eres.  Las posibilidades de un comportamiento excepcional son infinitas. 

Ser excepcional no siempre significa tener que hacer cosas extraordinarias. Es tu actitud hacia la vida y hacia el amor lo que te hace excepcional, no el que puedas esquiar con una sola pierna, o pintar con la boca, o curarte mediante visualización y meditación. De lo que estamos hablando es de enfrentar los retos de la vida.  

Las personas verdaderamente heroicas saben que el heroísmo reside en vivir plena y alegremente cada momento que se nos da. Como el estudioso Joseph Campbell dijo: "Lo importante es ir en pos de tu felicidad.” 

Cinco Pasos para Encontrar Tu Camino y Quedarte en él 

Permíteme regalarte una lista de cosas que puedes hacer todos los días para ayudarte a ser alguien excepcional. Así sanarás tu vida y la vida de los demás, posiblemente curando las aflicciones. 

1. Registra tus sentimientos y tus sueños en un diario. Pruebas hechas en universitarios y ejecutivos, mostraron que aquellos a los que se les pidió que llevaran un diario tuvieron un sistema inmune más activo y también menos gripas, y otras enfermedades durante períodos de exámenes y períodos de mucho trabajo, que antes de que se lo pidieran. E inclusive después de que dejaron de hacer sus diarios, su sistema inmune se mantuvo más activo por más de seis meses. 

2. Únete a grupos de terapia que se junten por dos horas cada semana en el que recibas amor, confrontación y disciplina. Si éste es un grupo donde cada quien se queja cada semana, no regreses. Si no puedes encontrar un grupo específico para tus necesidades, vé a Alcohólicos Anónimos, o algún grupo parecido. (En México funcionan grupos semanales de Curación de Actitudes. Informes: 5592-8893, www.cecura.org.mx) 

La aflicción a la que se enfoca el grupo, no tiene que ser la misma que la tuya; lo que es importante es la actitud. 

3. De cuatro a seis veces al día, medita, reza o escucha música suave. Estos intervalos de curación te permitirán reenfocarte, destensionarte y darle a tu cuerpo mensajes de "vida". 

4. Vive una hora cada vez, y haz contacto con tus sentimientos. Esto no significa vivir como si fueras a morir a la hora siguiente, sino preguntarte cómo te sientes al principio de esa hora. Si no te gusta cómo te sientes, entonces resuelve esos sentimientos. Si tu tiempo es valioso para ti, procurarás no desperdiciarlo en sentimientos que no te gustan. 

5. Ponte desnudo, de pie o sentado, frente a un espejo dos veces al día durante 15 minutos. Trabaja con los sentimientos que te vengan, negativos para la mayor parte de nosotros, y después aprende a amar lo que ves. 

Ahora que has leído esta lista verás por qué tantas personas prefieren someterse a cirugía antes que hacer lo que esta lista propone para estar bien. Sólo un ser humano verdaderamente excepcional se tomará este trabajo. Sin embargo, cuando haces todo ésto, descubres que empiezas a vivir más y más cada momento. La vida se convierte en una serie de momentos de los que tú te haces cargo. Y entonces, el gozo entra en tu vida.