Transiciones: Parte 7. Nuevos comienzos

 

 

¿Qué es lo que necesitas para descubrir el deseo más profundo de tu alma? ¿Qué te retiene de vivir tu vida en una nueva forma? ¿Qué te impide romper con el miedo al compromiso?

 

NUEVOS COMIENZOS.

Por Robert Brumet.

 

He aprendido por lo menos ésto, en mi propia experiencia: que si uno avanza confiadamente en la dirección de sus sueños, y se empeña en vivir la vida que se ha imaginado, se encontrará con el éxito inesperado. Dejará algunas cosas atrás, atravesará un límite invisible, leyes nuevas universales y más liberales se empezarán a establecer alrededor y dentro de uno mismo; y las viejas leyes se habrán expandido e interpretado a nuestro favor en un estado en forma más liberal. Viviremos con autorización y apoyo de un orden más elevado de seres...

Henry David Thoreau.

 

Cómo Inicia el Nuevo Comienzo.

 

Habiendo experimentado el FINAL y el VACÍO, por fin estamos listos para el Nuevo Comienzo en términos de cambio externo, aunque realmente empieza como una experiencia interna. Puede ser experimentado como un cambio interno sutil: una sensación de estar listo, un despertar interior. Algunas veces nuestros sueños anticipan el Nuevo Comienzo. Sueños de nacimiento, del cambio a una nueva casa, de descubrimientos de algo nuevo, son a menudo señales de que una nueva vida está emergiendo.

 

Por otro lado, tal vez no nos demos cuenta del Nuevo Comienzo hasta que se presenta un cambio externo en nuestra vida. Las señales Internas pueden ser tan sutiles que nuestro conocimiento consciente no logra reconocerlas. Entonces, hemos despertado al Nuevo Comienzo por un cambio en nuestro mundo externo, posiblemente, un cambio repentino e inesperado. El cambio externo puede ocurrir aún antes de que nos sintamos listos. Incluso es posible que nos sintamos inadecuados o impreparados para la oportunidad que tenemos delante de nosotros.

 

Ustedes saben que han hecho un Nuevo Comienzo, cuando las circunstancias externas de su vida empiezan a reflejar la transformación interna que ha tomado lugar. En los tradicionales ritos de tránsito, el iniciado recibe un nuevo poder por su encuentro con lo transpersonal y entonces regresa a la tribu en una nueva forma, preparado para usar este nuevo poder para servir al mayor bien. En el Nuevo Comienzo, nosotros también “regresamos” dotados de poder, con la sabiduría y fuerza ganadas por nuestro encuentro con El Señor de nuestro ser, el YO SOY dentro de nosotros. Este encuentro tiene lugar durante la experiencia en el desierto, en la oscuridad del Vacío.

 

Nosotros también usaremos este nuevo poder para beneficiar a nuestro mundo, cualquiera que éste sea.

 

El nuevo comienzo externo puede ocurrir antes o después de que nos sintamos listos para ello. Puede ser esperado o inesperado. Y de hecho, al pedir dirección al órden divino y confiar en que Dios está trabajando en nuestras vidas, el Nuevo Comienzo ocurrirá exactamente en el tiempo correcto y del modo correcto. Y estaremos a la altura de cualquier tarea que la vida nos traiga.

 

Preparación.

 

Una de les mejores maneras para prepararnos para un Nuevo  Comienzo es describir nuestro más profundo deseo del alma. Un Nuevo Comienzo verdadero será alguna expresión de este deseo. ¿Cómo descubrimos nuestro deseo del alma?. Este es un empeño extremadamente personal, así que es difícil dar una “fórmula” como respuesta. Sin embargo, hay algunas preguntas que se pueden hacer a sí mismos para facilitar este descubrimiento:

 

-         ¿Qué es lo que siempre he disfrutado de hacer?

-         ¿Qué es lo que siempre me viene naturalmente?

-         ¿Qué es lo que yo he sentido que me atrae?

-         ¿Qué es lo que haría en mi vida, si no estuviera preocupado por el dinero?

-         ¿Qué haría si supiera que no podría fallar?

-         Si yo fuera a morir hoy, ¿Qué es lo que sentiría incompleto en mi vida?

-         ¿Qué es tan importante para mí, que arriesgaría todo para conseguirlo o experimentarlo?

 

Terminando Tu Propia Historia.

 

Y aquí está otro ejercicio que puedes hacer: imagina que toda tu vida hasta ahora,    -incluyendo tu identidad misma, fue simplemente una historia que fue escrita por alguien más. Y ahora tú puedes escribir el resto de la historia. Puedes escribir el resto de tu vida. Y puedes escribir tu propia identidad. ¿Quién serías?. ¿Cómo sería tu vida?, ¿Cómo acabaría la historia?.

 

Una pregunta que brota acerca de este tema es sobre si uno debiera enfocarse en resultados específicos. Por un lado, este argumento dice que la mente inconsciente necesita imágenes muy específicas con qué trabajar en el proceso de manifestación. Por otro lado, diría que es mejor no ser demasiado específico porque podríamos estar limitando nuestro bien.

 

Posiblemente, el mejor acercamiento, es ser específico acerca de la calidad de experiencia que deseamos, pero no ser tan específico en la forma particular que debería tomar. Nuestro deseo del alma es expresarse a sí misma en alguna forma única. Es importante para nosotros determinar “qué” es lo que busca expresión, y a la vez dejar abierto “cómo” específicamente debe ocurrir.

 

Pseudo-Comienzos.

 

Algunas veces, intentamos un comienzo externo antes de estar listos internamente. Podemos sentirnos incómodos en el Vacío y ansiosos para “seguir adelante con nuestra vida”, y a través del poder de nuestra voluntad personal, hacemos que suceda. Lo que hemos creado, no es un Nuevo Comienzo, sino un “Pseudo-Comienzo”. Un Pseudo-Comienzo, no es vivir una nueva vida, sino simplemente vivir la vieja vida en una nueva forma. Un cambio externo no es necesariamente un Nuevo Comienzo. Por ejemplo: Una persona podría divorciarse de su cónyuge y casarse con otra persona, y todavía de hecho, llevar la misma relación. Podríamos decir, “Es el mismo baile… con diferente pareja”. Un Nuevo Comienzo es un nuevo “baile”, aún si es con la misma pareja.

 

La pregunta puede surgir: ¿Cómo puedo diferenciar un verdadero Nuevo Comienzo de un  Pseudo-Comienzo?. Pues examinando cual es el deseo que te llevó al Nuevo Comienzo. Este deseo puede ser lo que Ken Keyes Jr. llama una “adicción”, o puede ser una “preferencia”. Keyes define una adicción como “una petición o deseo respaldado por una emoción, por algo que te dices a ti mismo que debes tener para ser feliz”. Una preferencia por otro lado, es “un deseo que no te hace enojar o ser infeliz si no es satisfecho”.

 

Si tu eres “adicto” al Nuevo Comienzo, tienes que examinar la adicción antes de que te preocupes por el Nuevo Comienzo. Si estás convencido que el Nuevo Comienzo va a hacerte feliz, entonces date más tiempo de reflexión, porque si eres infeliz en el Vacío, entonces serás infeliz en el Nuevo Comienzo. Nada fuera de ti mismo puede hacerte feliz (o infeliz).

 

Repitiendo algo que dijimos en un argumento anterior: al camino más rápido para salir del Vacío es a través de él. Necesitamos tener paz con cada experiencia del momento presente. Cada experiencia necesita ser honrada y vista como nuestra maestra. Tratar de “acelerar el proceso”, finalmente resulta en más sufrimiento.

 

Los Nuevos Comienzos Nos Encontrarán.

 

Un Nuevo Comienzo verdadero ocurrirá sólo después de que hayamos completado el trabajo interno que es parte de etapas anteriores. Y cuando estemos listos internamente, encontraremos una manera para crear el comienzo externo, o tal vez pudiéramos decir que él nos encontrará a nosotros. Hay una sincronización fascinadora entre nuestros mundos interno y externo.

 

Los Nuevos Comienzos a menudo ocurren de maneras inesperadas. Un hecho que aparenta ser un error o una crisis, puede venir a ser el detonador que manifieste el comienzo externo.

 

Al igual que otras etapas, un Nuevo Comienzo trae su propio grupo de retos. Es un cambio, y recuerden, no importa qué tanto podamos desear el cambio conscientemente, hay una parte de nosotros mismos que casi siempre se resiste al  cambio y no lo quiere de verdad. Algunas veces lo resistimos inconscientemente, pues un Nuevo Comienzo nos coloca en territorio extraño; no tenemos mucha experiencia con esta nueva forma de vida. Nos podemos sentir inseguros de nosotros mismos; tal vez incómodos y vulnerables. Como Moisés, podemos tener miedo de no estar preparados y sentirnos inadecuados para la tarea que tenemos a mano. Esta ansiedad puede mostrarse en nuestros sueños como escenarios donde hemos sido llamados a actuar en alguna forma, y nos vemos a nosotros mismos sin preparar, llegando tarde o inadecuadamente vestidos...

 

La Llamada Para Nuevos Compromisos.

 

Un Nuevo Comienzo propiciará la necesidad para nuevos compromisos. ¡Y no siempre es una cosa fácil!. Un compromiso nos reta a una acción concreta, a “practicar lo que decimos”. Requiere disciplina y a menudo sacrificio.

 

Por ejemplo el propósito de convertirse en músico o en atleta significa mucha horas de práctica, practicar aún cuando no queremos. Significa dejar a un lado las actividades en las que pudiéramos vernos envueltos al mismo tiempo. Un compromiso para casarnos con alguien, significa dejar a un lado todas las posibilidades de casarnos con alguien más. Significa honrar el compromiso del matrimonio aún cuando a veces desearías no estar casado.

 

Un compromiso verdadero no es una obligación con algo o con alguien fuera de ti mismo. Es un acuerdo contigo mismo de ceder alguna libertad en cierta área de tu vida para enriquecer otras áreas, y a la larga, generar más libertad.

 

Hacer un compromiso trae consigo la posibilidad del fracaso. Esto puede desatar cualquier miedo que tengamos acerca del fracaso. Puede traer algunas memorias sin curar del pasado. Un compromiso significa desear arriesgarse uno mismo para invertir en algo en lo que uno cree. Nunca enfrentarse con el miedo al fracaso, es nunca hacer un compromiso.

 

Un compromiso puede tocar nuestro miedo al rechazo. Cada vez que tomamos una postura por algo, encontramos que alguien puede no estar de acuerdo con nosotros. Hacer un compromiso significa estar despiertos a enfrentar la crítica. Podemos toparnos con alguien de nuestra familia, amigos o compañeros que no soportan nuestros nuevos compromisos, y hasta se opongan a ellos.

 

Dados los problemas potenciales involucrados, podemos arrepentirnos de hacer nuevos compromisos. Sin embargo, sólo a través del compromiso puede ocurrir un Nuevo Comienzo verdadero.

 

W. H. Murria era un alpinista que dirigió una expedición a la cima del Monte Everest. Esto no es algo que se haga sin un compromiso. Un póster que vi, lo citaba diciendo: “Mientras uno no se compromete, hay dudas. La oportunidad para arrepentirse es siempre ineficaz”.

 

Concerniente a todos los actos de iniciativa, hay una verdad elemental: la ignorancia es la que mata incontables ideas y planes. En el momento en que uno definitivamente se compromete consigo mismo, entonces la providencia se mueve también. Toda clase de cosas ocurren para ayudarnos, que de otra manera, nunca hubieran ocurrido. Una entera oleada resultante de la decisión se erige a favor de uno, toda clase de incidentes imprevistos y encuentros, y asistencia material: lo que ningún hombre hubiera podido soñar que se presentara en su camino.

 

Comprometerse es aceptar la responsabilidad de ser creador de nuestra propia vida. Significa estar deseando ser una causa, en lugar de reaccionar simplemente a las circunstancias de nuestra vida. Nada grande ha sido alcanzado sin un compromiso.

 

Cortar Leña, Acarrear Agua.

 

Y finalmente, vamos a hacer la observación de que no todos los Nuevos Comienzos resultan en cambios dramáticos en nuestra vida externa. Algunas veces una transición puede involucrar un cambio interno profundo, y sin embargo regresamos a circunstancias externas no diferentes de aquellas de antes. Hay un dicho familiar Zen, que dice: “Antes de la iluminación, todo el día cortar leña y acarrear agua. Después de la iluminación, todo el día cortar leña y acarrear agua”.

 

A la larga, podemos encontrar que muy poco ha cambiado externamente, pero internamente, no estamos viviendo en el mismo mundo. Podemos encontrarnos  involucrados en las mismas actividades externas y sin embargo las experimentamos de una manera totalmente nueva. El poeta T. S. Elliot captura la esencia de esta experiencia:

 

“Y el final de toda nuestra exploración

Será llegar a donde empezamos

Y conocer el lugar por primera vez”.

 

El Nuevo Líder.

 

Regresando una vez más a nuestra historia de la Biblia: encontramos que después de fieras batallas, los hijos de Israel finalmente conquistan la Tierra Prometida. Y encontramos que fue Josué, no Moisés, quien dirigió la conquista. Josué era un líder militar, un guerrero, un hombre de acción. Esto nos dice que un nuevo arquetipo dentro de la conciencia es requerido para dirigirnos al Nuevo Comienzo. Debemos llamarlo el “guerrero interno”. Es el guerrero que encarna las cualidades de fuerza, coraje, disciplina y compromiso.

 

La palabra Joshua o Josué es la versión hebrea de la palabra griega Jesús. Este nombre se deriva de la palabra Jehová o Yahvé que significa “Yo Soy Quién Yo Soy”. “Joshua” es una expresión del “Yo Soy” del Señor de nuestro ser. Jesús representa la expresión total del “Yo Soy”.

 

Históricamente, ambos, Joshua y Jesús fueron líderes, llevando a sus seguidores a territorio nuevo. Joshua, en un sentido físico, Jesús, en un sentido espiritual. Ambos, Joshua y Jesús representan la conciencia del Nuevo Comienzo, de la Nueva Vida. Joshua nos dirige a la Tierra Prometida del Nuevo Comienzo. Jesús nos dirige al Reino de los Cielos: el estado del conocimiento espiritual siempre en expansión. Jesús nos dirige al “supremo” Nuevo Comienzo, que es el conocimiento de que nosotros somos seres espirituales teniendo una experiencia humana: En verdad, desde entonces y siempre, uno con Dios, el Padre Interno.